Una sesión extraordinaria para hacer catarsis

Posted on 04/11/2013

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concejlaesNadie, o casi nadie, dijo nada nuevo, o nada que no hemos escuchado varias veces en el Concejo Deliberante. La sesión extraordinaria fue convocada para que los ediles se manifestaran a favor de acompañar al Intendente a Zapala, algo realmente inocuo y sin mucho sentido, pero eso era lo que había convocado a estos vecinos.

La sesión extraordinaria sin duda estuvo operada para que no sucediera lo mismo que el día anterior en el Salón Municipal,  fue así que se hicieron presentes militantes y funcionarios de muchos partidos para presentar la otra cara de la moneda y eso produjo algunos cruces de palabras que no pasaron nunca de la discusión. Pero además estuvieron presentes varios integrantes de la toma del Che que leyeron una nota escrita por los vecinos de la toma.

Las intervenciones de los concejales fueron austeras, nada más allá de lo esperado, y los vecinos mostraron su impaciencia en varios tramos de los discursos de estos.

ana ambfrogi

Si buscamos algo en limpio sólo queda que hay que llevar adelante políticas de estado con respecto a la vivienda, pero en sí, no hubo unanimidad de criterios, ni siquiera entre los vecinos autoconvocados. El discurso que los políticos trabajen para el pueblo que les paga, ya es un discurso agotado que siempre deja sabor a nada. Fueron Carlos Saloniti y Emilia Otharán los que pusieron algún grado de generosidad en sus propuestas y no se quedaron en discursos ralos ni previsibles. El primero marcó que para esto quedaban dos caminos, o tomamos el camino de la justicia, que aún desalojando la toma no significa solución alguna al problema de fondo, o se trabajaba en conjunto para encontrar un camino para conseguir la solución habitacional. Para esto habría que tamizar la lista de los ocupantes y empezar a trabajar en la solución definitiva. Lo de Emilia Otharán (SURCO), fue más allá y aunque al principio tuvo una actitud desafiante hacia la falta de responsabilidad del vecino que también es objeto de derecho como de obligación, después leyó varios tramos de la Carta Orgánica, donde hay leyes para comenzar a trabajar en este problema de fondo, sin embargo falta la reglamentación de la ley. Sin duda esa fue la propuesta más concreta que se arrojó a la sección, aunque la discusión coyuntural luego la sobrepasó. Si ahí se hubiese pasado a un cuarto intermedio, se podría decir que tomando estas dos posturas los vecinos podrían haber sentido que se iban con algo, quizás no lo que vinieron a buscar, pero sí con una mirada diferente del Concejo Deliberante. Pero después le tocó el turno a Ana Ambrogi y a Julio Obeid para cerrar la sesión y echaron por la borda el aplacamiento que se había logrado.

Ana no comprendió que la gente no quería un discurso internacionalista ni de docencia del derecho, ni nada de eso, más allá de que sea loable su postura y actitud (seguro la más honesta) de cara a los más humildes. Pero los vecinos autoconvocados quieren, lisa y llanamente, más allá del discurso que en algunos casos parece compasivo, que saquen a la gente que ocupa los terrenos linderos a sus viviendas, lo demás es otro tema. Una vecina, militante de SURCO, dijo, y no se equivoca, que si la toma era en Chacra 30 hoy no había nadie reclamando nada, algo que sostenemos desde este medio, porque las tomas en Esperanza arriba o en Chacra 28 o en Colonia Maipú no son objeto de estas movilizaciones.

Lo de Julio Obeid fue apoteótico y en un momento dijo que él conocía una persona que estaba tomando y que tiene una casa. Cuando un vecino lo tildó –entonces- de cómplice y le pidió que diga el nombre de ese ocupante respondió “soy concejal, no policía” y después, cuando nuevamente le endilgaron el conocimiento de un empleado municipal que está tomando dijo que ese era otro caso.

Otro que recibió palos fue el concejal Toto Manson, a quien se le dijo que su discurso era setentista, que él estaba de acuerdo, aunque no lo diga, con los okupas y los piqueteros, que lo escucharon cuando le dijo a los vecinos de las tomas que no hablen con el periodismo, etc. El concejal, cuando faltaba poco para finalizar la tertulia, también tuvo un cruce con una vecina que dijo que sentía que  todos la habían “forreado”.

La verdad es que quedó al descubierto las posturas de dos miradas muy diferentes que podríamos sintetizar en un vecino, que muy conocedor de las leyes y el derecho, llegó a la conclusión de que el acto de ocupar un terreno es delictivo, y por la otra voz, la de una vecina que contó su experiencia para conseguir una casa (pagándola) para vivir con sus hijas en el San Martín de los Andes de los años 70 y teniéndola que refaccionar luego totalmente. Ella podría haber sido una Okupa tranquilamente, y cerró: “pero les digo que este gobierno popular no va a mandar a reprimir a nadie”.

Algo que dejé para el final de la nota y que seguramente será una nota aparte. Cuando se discutía sobre la tierra, si la tierra de Parques o del Ejército, los vecinos Sin Techo pidieron la palabra y dijeron que ellos habían enviado una denuncia por escrito al Concejo Deliberante sobre un funcionario provincial y puntero del MPN que se había apropiado de 75 hectáreas dentro de “Bosques”, “ahí hay tierras para construir, traten ese tema e investiguen”, culminó.

El final apoteótico lo puso Ángel González cuando tomó la palabra y le apuntó los cañones a Julio Obeid que esa noche podía esperar hasta que desciendiera un Plato Volador en sima del monumento a San Martín, pero nunca que el vecino le dijese que él se había quedado con tierras y había mandado a ocuparlas, en el pasado, y Julio de defendió diciéndole que él había sido uno de los beneficiados de esas ocupaciones. Después Ángel González cruzó palabras con el concejal Alberto Bruno y terminó proponiendo que le pidan al Ejército los galpones que tienen vacíos para alojar a las familias con chicos mientras se le soluciona el problema habitacional.

El cierre fue desordenado y Julio Obeid pidió el final porque a las 22:30 se activaba la alarma del Concejo Deliberante.         

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