La toma crece en el paraiso

Posted on 03/27/2013

7


Las tomas son, a veces, la forma de mostrarles a los gobiernos una problemática que no se puede tapar con la mano ni con buenas intenciones. Ya desde el gobierno de Sergio Schorh, este problema empezó a convertirse en un drama. Las familias que se agrandan y se transforman en nuevas familias, las construcción que trae mano de obra que se establece en la ciudad, los sectores medios que necesitan alquilar en una ciudad que con falta de vivienda lleva los precios para arriba y la política habitacional de la provincia que cerró el grifo hace muchos años y apenas construye el 10% de lo necesario en viviendas sociales. Pensemos en El Arenal y Gobernadores Neuquinos hace 30 años y hoy, con el triple de población, apenas unas casas cada tanto.

 

La eclosión fue en el Gobierno de Jorge Carro, donde nació la organización “Vecinos sin techo y por una vivienda digna” que contuvo con trabajo y esperanza a casi 800 familias, pero los años de Luz Sapag, fundamentalmente luego de las imponentes tomas que nacieron desde el seno del MPN, pero treparon escandalosamente en dos días y la intendenta sintió, tal vez por primera vez en San Martín de los Andes, que la ciudad no era la misma que había dejado antes de ser senadora.

El problema de la vivienda se extendió durante el fugaz gobierno de Cristina Furgoni y la esperanza de un nuevo signo político en la ciudad aliada al gobierno nacional  permitió un año en paz, sin embargo de unos meses a esta parte la situación parece agravarse. La cuestión política jamás estuvo ajena a las tomas y siempre algunas manos amparan, apoyan y alientan esta forma de visibilización. Pero la verdad es que para que sucedan estos hechos que cada vez son menos aislados hay un caldo de cultivo basado en la realidad de esta problemática que aqueja a todo el país.

 

El gobierno local, si bien habla de no negociar con los que usurpan tierras, lo termina  haciendo con sus segundas líneas y a través de Carlos Welsh, ya que saben que, de cortar el diálogo, puede llevar a otro estadio el conflicto. También hay que tener en cuenta al sector sanmartinense que detesta la entrega de tierras y casas a usurpadores y la gente que necesita y no tiene recursos, para ellos es ese mensaje. Entendieron después de lo que tuvo que atravesar Luz Sapag con un coro de insultos en su cara, que este gobierno está, en ese punto, debilitado para soportar un atronador grito de guerra de la clase media.

 

Las 200 casas que se consiguieron en Nación es una buena noticia, pero es apenas el diez o doce por ciento de la solución y hay que ver el tiempo real hasta que se concrete, lo mismo con los “Vecinos sin techo” que llevan ocho años trabajando, y aunque la solución está más cerca, no es aún tangible para los que más necesitan una vivienda urgente.

 

Echarle la culpa al gobierno municipal es una gran injusticia, ya que esta problemática no sólo lo excede sino que debe ser solucionada a través de un trabajo serio y en conjunto entre Nación, Provincia y Municipio. San Martín de los Andes ya eclosionó, no hay escuelas para todos los chicos/as, no hay un hospital adecuado para la cantidad de gente y turistas que nos visitan, no hay viviendas ni infraestructura suficiente. La buena temporada turística mantiene el humor en la línea media.

 

Mientras tanto, entre cruces por abajo y suspicacias, entre sospechas políticas y lavadas de manos, la gente más pobre, los chicos más pobres, la pasan mal en un páramo sin servicios no apto para vivir.

Anuncios
Posted in: Uncategorized